lunes, 21 de septiembre de 2026

Recuerdos de La Noche de los Lápices

Con Pablo Díaz, sobreviviente de la dictadura militar Argentina
(Gernika, 24 de abril de 2023)

En las Jornadas Internacionales de Cultura y Paz de Gernika de 2023, espacio organizado por Gernika Gogoratuz, Centro de Investigación por la Paz, tuve la oportunidad de escuchar y compartir con Pablo Díaz. 

Pablo guardó en su memoria un fatídico hecho de violencia ejecutado por la Policía al servicio de la dictadura militar de Argentina que había iniciado unos meses antes. Aconteció hace 50 años, entre el 8 y el 21 de septiembre de 1976, quedando marcado el 16. La Policía criminal fue recorriendo diferentes lugares de la Ciudad de La Plata, para secuestrar, torturar, desaparecer y asesinar a diez jóvenes que pedían algo que era necesario para poder estudiar, el Boleto Estudiantil Secundario

Hoy permanecen desaparecidos seis de esos jóvenes.

Las dictaduras solo entienden sus lógicas irracionales. Todo acto distinto a sus intereses lo ven subversivo. En el Cono Sur actuaron con mano dura para ejercer execrables actos criminales, que marcaron para siempre la fecha en el calendario mundial de las infamias humanas. 

Pablo Díaz, en 1986, una vez pasada la dictadura e iniciados los procesos de justicia y memoria, pudo contar con palabras sosegadas lo acontecido diez años atrás. Su relato fue base fundamental para la película La Noche de los Lápices de Héctor Olivera.

Dos recuerdos que me permito compartir de la exposición de Pablo en esa primavera:
  • El horror no es cuantitativo; el horror es el horror. En la Argentina dicen que no son treinta mil (Milei); sino nueve mil (personas desaparecidas). Vamos a hacer un taller rápido: 
Pongan nueve mil personas en filas. A la primera, desnúdenla, denle picaña eléctrica en los pechos, en la vagina, en el pene. Viólenla tantas veces como lo necesiten, como lo quieran. Y después quémenla en un horno. A las cuatro restantes van a estar cansados. 

¿A quién vas a llamar para que los ayuden? A su madre, a su padre, a su abuelo, a su hijo, a su amigo. Ahora vuelvan; si no le dio horror la primera, ahí hay un problema moral.

Ese llamado que Pablo hace es una urgencia pública por la ética. Formar el carácter de la persona para que sepa dirimir lo que es bueno o es malo, lo que se debe hacer o no para respetar la integridad y dignidad de la persona. Todo horror puede regresar, así que siempre debemos estar educando y educándonos para la convivencia en paz y democracia. 
  • ¿Saben por qué hice la película La Noche de los Lápices
* Para volverla a ver…
- ¿A quién? 
* (En voz muy baja) A Claudia... -Falcone, desaparecida por la dictadura militar-, a la persona con la cual me enamoré. No la hice para ustedes, pero, 

¡Bienvenido sea que la vean!