domingo, 3 de noviembre de 2024

Abrazar territorios de paz


Miravalle. Desolación por desplazamiento forzado (20AGO2024)

Papá, yo quiero irme a vivir a mi mundo real, en mi casita real, con mis amigos…
Palabras de un niño desplazado del aETCR de Miravalle.

En el Acuerdo de Paz del 2016, firmado entre el Gobierno de Colombia y las antiguas guerrillas de las FARC-EP, se diseñaron para el proceso de reincorporación de los miembros de esa insurgencia unos lugares que se llamaron Zonas Veredales Transitorias de Normalización, las cuales pasaron a llamarse posteriormente Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR). La dinámica del proceso fue cambiando y esos lugares que se habían pensado como temporales se han ido afianzando en pequeños centros poblados, varios están a la espera de ser reconocidos administrativamente en los municipios donde están ubicados. 

Los antiguos ETCR han convocado las miradas de propios y extraños a los territorios donde están ubicados, muchos de los cuales eran desconocidos para la Colombia del centro. Es así como ha sido posible conocer paisajes y ser aprovechados por parte de las propias comunidades mediante distintos procesos; convirtiéndose, pese a muchas dificultades, en lugares donde se han ido consolidando expectativas de la implementación del Acuerdo de Paz del 2016 y las transformaciones territoriales. Sin embargo, la reactivación de algunas acciones del conflicto armado, han traído como consecuencia amenazas sobre la integridad de pobladores de varios antiguos ETCR, conllevando a desplazamientos forzados “programados” de quienes allí habitan. El último suceso de desplazamiento aconteció el 20 de agosto pasado, recayó sobre la gente de Miravalle en El Pato, municipio de San Vicente del Caguán – Caquetá.

Acciones de este tipo, en contra de lo avanzado en el Acuerdo de Paz del 2016, son incomprensibles, en un país cansado de tanta violencia y donde la inmensa mayoría quiere pasar página de la larga, dolorosa y oscura noche en la que millones de personas han padecido sus consecuencias de manera directa en sus continentes corporales.

Una persona reincorporada expresó en una reunión cómo uno de sus hijos le dijo que quería vivir en su mundo real, con sus amigos. Una aspiración básica de un pequeño, el habitar donde ha dado sus primeros pasos y jugar con sus vecinos en los alrededores de su hogar. En este caso, ya no es posible. Por supuesto, tampoco lo es para esos padres y madres firmantes del acuerdo de paz que quieren rehacer sus vidas, emprender iniciativas laborales y vivir con su gente. Salir desplazado de manera forzada es volver al pasado y reiniciar el desarraigo. 

En la coyuntura actual del país, con apertura a negociaciones de paz, es insensato que actores que siguen en armas continúen con amenazas para forzar el desplazamiento de pobladores de los territorios, incluidos los que habitan quienes han tomado el camino de la palabra para controvertir y transformar. Asimismo, que una parte de la sociedad que nunca estuvo en armas tomen posición de venganza y justifiquen este tipo de actuaciones con discursos de odio como “bien hecho que les pase eso” o “que sufran como hicieron sufrir", refiriéndose a los firmantes del acuerdo de paz, cuando el camino debe ser el de transitar hacia un escenario de convivencia en democracia.

En ese sentido, desde la universidad pública colombiana, hemos venido expresando nuestra solidaridad con todas las víctimas del conflicto armado y convocamos a que no se siga con esa espiral de la violencia. También, la disposición a acompañar procesos formativos en distintos campos del conocimiento en los territorios. Igualmente, la disposición para generar puentes de comunicación y poner a disposición los campus universitarios como espacios para el crecimiento humano, pues la formación y el diálogo son fundamentales para mejorar las condiciones de las personas que han dejado las armas y sus entornos sociales.

Hay muchas cosas por construir entre todos y todas. Por eso, invitamos a quienes siguen con armas en las manos y en sus cabezas a que las depongan, y se encaminen en la vía del respeto por la integridad del otro, de la otra. De tal manera que se puedan escalar los peldaños democráticos que impidan que se sigan abriendo más heridas que profundizan dolores y desesperanzas. Por el contrario, seguir la lucha pacífica para alcanzar la meta de una vida con justicia social.

domingo, 4 de agosto de 2024

Universidad pública en los territorios

 

Libres son quienes crean, no quienes copian, y libres son quienes piensan, 
no quienes obedecen. Enseñar es enseñar a dudar.
Eduardo Galeano

Los saltos cualitativos, en países como Colombia, son robustos si se atienden con especial atención las demandas de educación y la cultura de y en sus territorios. 

En el país, durante mucho tiempo, se ha prestado alta atención a tecnificar sus instrumentos represivos y baja a los procesos que ayuden a armonizar la convivencia entre los seres humanos y de éstos con la naturaleza. Las prácticas castrenses por las tensiones mundiales, creadas especialmente desde la Guerra Fría, profundizaron la inversión en seguridad militar en las naciones, con un claro fin economicista. Actitud aprovechada en Colombia para ir de manera gradual incrementando el presupuesto asignado y para las ganancias de una élite política y económica corrupta. 

Hoy la ecuación empieza a cambiarse. Es claro que se requiere una educación de calidad, que permita una formación crítica para el trabajo, que no afecte al medioambiente y que genere igualdad y respeto entre sus habitantes a través de la cultura de paz. 

El ministro de educación, Daniel Rojas Medellín, ha manifestado la necesidad de incrementar los campus universitarios en los lugares más apartados de la geografía colombiana; loable propósito, porque históricamente no han sido vistos como parte de la nación, más allá que como despensas de materias primas, teatros de guerra y para la ampliación de latifundios de manera fraudulenta.

Efectivamente, allá hay que ir, a los territorios, con una universidad pública de calidad. La infraestructura es una base fundamental, siendo necesario también pensar los contenidos que sean acordes a las circunstancias del lugar; para ello hay que contar con profesorado altamente cualificado y que comprenda sus realidades. Las universidades que están en los territorios deben asumir el papel que les corresponde. Desafortunadamente, las directivas históricamente no han estado a la altura de los retos territoriales; un ejemplo es la Universidad de la Amazonia, que, teniendo una responsabilidad territorial -aproximadamente el 42% del territorio nacional-, escasamente llega al departamento del Caquetá y, con algunos programas sin mayor impacto a otros departamentos de la Amazonia.

La dirigencia y la base social del territorio amazónico debe aunar esfuerzos en los seis departamentos -Amazonas, Caquetá, Guainía, Guaviare, Putumayo y Vaupés-, con el fin de plantear al Gobierno Nacional la necesidad de ser vistos y atendidos como un territorio diverso e imprescindible para sostener el proyecto de la vida y exigir a la Universidad de la Amazonia que esté a la altura de la historia, sin la retórica academicista que repite los modelos coloniales de academia, ciencia, conocimiento e investigación.

Los actores universitarios, si comprenden los territorios e interpretan acertadamente sus necesidades, crearán los caminos adecuados que atiendan los retos que tiene la gente que los habita y sus entornos. La Universidad de la Amazonía es la institución de educación superior que tiene el más amplio territorio por cubrir en el país; por tanto, sus directivas deben saber entender esa circunstancia que, a su vez, es una buena oportunidad para ser protagonista regional, nacional e internacional ante la crisis climática.

Las comunidades -indígenas, campesinas y afros- agradecerán encontrar una universidad que comprenda el territorio, siendo necesario tener coherencia, valentía y transparencia en el marco de los ejes misionales -docencia, investigación y extensión-. Es imprescindible avanzar juntos: sector público, privado y comunidades, para fortalecer los cimientos educativos que impulsen los conocimientos territoriales para el cambio que requiere la región. 

Quizás, como se dice popularmente, el bosque no deja ver la llanura amazónica; ahora no se trata de cortarlo, sino de saber convivir con él y aprender a mirar. Así como en Occidente se suben a las atalayas, en la Amazonia las comunidades indígenas se acurrucan para ver más lejos entre los troncos de los frondosos árboles. Una combinación de las formas de mirar, de seguro, ayudará a enrumbar otro territorio posible para trabajar por el cambio hacia una vida digna.

El Gobierno Nacional tiene la voluntad, falta la propuesta coherente y democrática. La Universidad de la Amazonía debe ser el faro de la universidad pública territorial para toda la región. De lo contrario, mantendrá su deuda histórica con el medioambiente, con su gente y en general con la humanidad.

viernes, 3 de mayo de 2024

MOLANO, Pre-Con-Textos a vista de pájaro

Alfredo de la Cruz Molano Bravo. 
Natalicio 80 - mayo 3 de 2024. 

Durante Los años del tropel, miles de familias con sus corotos a cuestas que alcanzaban a empacar en una pequeña caja de cartón, que se descuartizaba con el paso de las horas, dejaban atrás de manera forzada su presente y su pasado. Salir Desterrados (crónicas del desarraigo) con el rostro de pánico era la única opción para salvaguardar los pálpitos del corazón. La Selva adentro (una historia oral de la colonización del Guaviare) se convirtió durante un tiempo en un refugio seguro. Allí con el sudor de sus frentes y la solidaridad de los escasos vecinos y vecinas abrían un claro a machete y hacha para cultivar el pancoger. Las plegarias al cielo se convirtieron en los escudos anti-miserias humanas en las décadas de los 60, 70 y 80, pues llovía plomo ventiado como sucedió en Los bombardeos en El Pato. En aquel lugar, y en otras partes del país, la historia inacabada de la violencia venía Del otro lado, de cualquier valle o cordillera donde levantar la voz para reivindicar lo propio, era sinónimo de subversión armada. Así que debían partir a pie, en chiva o A lomo de mula (Viajes al corazón de las Farc), a un lugar sin determinar para alcanzar el sosiego, con la esperanza de reiniciar la vida en paz. Pasar De Río en río (Vistazo a los territorios negros), junto a acantilados o raudales como los que se encuentran en el Apaporis, (viaje a la última selva) o al lado de animales que intrigaban el andar, era cotidiano. De todas maneras, la gente emprendía como mínimo Dos viajes por la Orinoquia (Colombiana 1889-1988) o hasta más, llegando a La Tierra del caimán (historias orales del Bajo Magdalena). Al terminar las jornadas diarias sus cuerpos extenuados y en muchas ocasiones, con sus Espaldas mojadas (Historias de maquilas, coyotes y aduanas) debían reposar, pues pasar por lugares inhóspitos o asediados por la violencia como El tapón del Darién (Diario de una travesía) o En medio del Magdalena Medio o por Mompox, Soplaviento, Calamar, Mahates y Morales significaba un asfixiante esfuerzo, pero era necesario para buscar Otros rumbos que ofrecieran una oportunidad para sus familias que nada entendían y que sin saberlo, eran víctimas de un conflicto que no les pertenecía. Así que, ir Del Llano llano (relatos y testimonios), al monte monte, no era fácil. No solo por la topografía, sino porque no había que comer y la incertidumbre se volvía cotidiana. El horizonte infinito ofrecía esperanza de una nueva oportunidad, aunque en muchas ocasiones un pequeño o gran caudal de Aguas arriba entre la coca y el oro desviaba el andar, ofreciendo alternativas que salían más mal que bien, pues les podía costar hasta la propia vida. Con lo cual, unos y otros, Siguiendo el corte (Relatos de guerras y de tierras) encontraban que no era fácil alcanzar el nuevo mito de El Dorado que se ofrecía a través del Rebusque mayor (Relatos de mulas, traquetos y embarques), pues en realidad solamente estaba destinado para unos cuantos que no se hallaban en el territorio, sino en los grandes centros urbanos nacionales o internacionales. Así que para reivindicar sus esperanzas cuando los tocaban Al margen izquierdo (1999-2003 Selección de columnas del periódico El Espectador) deambulaban por Trochas y fusiles, pensando qué camino coger. En muchas ocasiones, quienes optaron por tomar las armas, encontraron que no era el camino y creyendo que con la decisión de Ahí les dejo esos fierros era suficiente. Pero no. Debían anochecer y no amanecer, porque La Espada de Damocles se balanceaba ya sobre sus cabezas. Es así como algunos quedaron enterrados en la manigua con un tiro de des-gracia o entre Penas y cadenas oficiales u extraoficiales. La inmensa mayoría de la gente que se fue a la ruralidad en busca de la Dignidad campesina (Entre la realidad y la esperanza) no lograron su propósito, ni si quiera a través de sus luchas sociales por las vías democráticas. Uno, una, otros y otras Así mismo (relatos) seguirán sus luchas por la tierra y al final El destino de la luz les guiará, que como la utopía les hace seguir andando. Molano, antes de que se diluyera su efigie en el viaje al infinito, dejó como fue su costumbre, con un lenguaje sencillo, una narrativa del conflicto político-armado, para que sea comprendida por todas las generaciones en el texto póstumo Cartas a Antonia.

¡Gratitud inmensa Alfredo por tu apuesta democrática y pacífica de país!

Nota: El texto que acompaña cada título de libro, no necesariamente coincide con su contenido. No están organizados de manera cronológica. Para este artículo recordé como Alfredo escribió Los bombardeos en El Pato (Caquetá), un largo y profundo párrafo que relata un hecho que marco la historia de la violencia en Colombia.


 

viernes, 26 de abril de 2024

Un 26 de abril

 Entrada a antiguo refugio antiaéreo en el centro de Gernika

1937. La aviación de la Legión Cóndor alemana a petición del dictador Francisco Franco, sobrevoló la villa de Gernika, ubicada en la hoy reserva de la biosfera de Urdaibai en el País Vasco, para lanzar bombas rompedoras e incendiarias y, por último, el ametrallamiento sobre quienes salían despavoridos para proteger sus vidas en los montes de los alrededores.

Este hecho marcó el calendario de la barbarie, entre otras cosas porque fue registrado magistralmente por el pintor Pablo Picasso en el cuadro Guernica, la obra más emblemática contra la barbarie del siglo XX.

1986. Un estruendoso ruido se escuchó en la central nuclear de Chernóbil en la antigua URSS. Producto de este accidente se vio a gente desvanecerse lentamente y diluirse para siempre. De otra, solo quedó un amasijo como huella y mucha que sobrevivió fue muriendo dolorosa y lentamente.

El 6 de agosto de ese año Gabo, en la conferencia que realizó en Ixtapa – México con motivo del 41 aniversario de la bomba nuclear que EEUU arrojó sobre Hiroshima, asesinando aproximadamente a 80 mil personas con el impacto y posteriormente otras 50 mil por las secuelas, en algunos de sus apartes expresó: “Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo… La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas.”

1990. A 17.000 pies de altura en un vuelo comercial, hicieron un atentado que le costó la vida a Carlos Pizarro Leongómez excomandante guerrillero y candidato presidencial. Era el anuncio de la extrema derecha y las fuerzas oscuras y no tan oscuras, de que no importaba el precio, iban a eliminar cualquier esperanza de cambio.

La fuerza de la historia y de la gente que está cada vez más marginada de cualquier posibilidad de mejorar sus condiciones de vida, fue mucho más fuerte y 32 años después lograron escalar un peldaño. Todavía falta un largo camino para que se logre el proyecto principal de Carlos Pizarro: Para que la vida no sea asesinada en primavera. 

1998. Luego de descifrar muchos enigmas de la cruda violencia que se vivió en el marco del conflicto armado en Guatemala y plasmarlo en el Informe del Nunca Más, su director, el Obispo Juan Gerardi, fue asesinado de manera horrorosa en su casa parroquial de la iglesia de San Sebastián en la Ciudad de Guatemala.

Las violaciones a los Derechos Humanos de todo tipo por parte de militares y paramilitares a su servicio, sin tener consideración alguna, ni siquiera con niños y niñas, pesaban tanto en sus consciencias que no pudieron resistir que se inventariara su barbarie para siempre. La única manera miserable que encontraron de quitarse el peso moral, fue asesinando a quien dirigió la elaboración del Informe.


2004. El desplazamiento vivido por más de 3000 personas de Peñas Coloradas en el bajo Caguán, en el departamento del Caquetá, que iban a quedar en medio del fuego entre guerrilla y militares, tiene su particularidad en el conflicto colombiano. Debieron salir de noche arriesgando sus vidas en canoas río arriba por las torrentosas aguas del Caguán. 

Para sumarle al dolor, ofensa y desarraigo, la tierra de propiedad de la gente peñuna, que la habían conseguido con mucho esfuerzo, un alcalde del municipio de Cartagena del Chairá, la entregó en comodato al Ejército Nacional para que se establecieran e izaran la bandera allí.

2024. No ha sido suficiente la alarma que generó la crisis de los misiles en 1962, cuando se estuvo a punto de que se oprimiera el botón rojo e iniciara la Tercera Guerra Mundial, para que nuevamente hoy se esté ad portas de que se emprenda. En esta ocasión podría ser la definitiva, para acabar con todo vestigio de lo construido por la humanidad durante siglos.

Los 300 años del natalicio de Immanuel Kant (22 de abril de 2024), son un buen motivo para volver a reflexionar sobre la necesidad de centrar la discusión ética del imperativo categórico que oriente el comportamiento humano de las sociedades, especialmente, las llamadas desarrolladas y evitar por tercera vez el suicidio de la razón. 

viernes, 5 de abril de 2024

Sarajevo en mi memoria


23 de junio de 2023
Lo que había sucedido en Sarajevo me pertenecía a mi, 
concernía a una parte remota de mi existencia
Margaret Mazzantini

El río Miljacka, que pasa por Sarajevo -saraj, de origen persa y turco-otomano, significa: palacio o residencia-, ha sido testigo de la confluencia de culturas y religiones. Sobre el puente Latino, uno de los que cruza el río, el 28 de junio de 1914, fue asesinado Franz Ferdinand / Francisco Fernando, archiduque austrohúngaro. Este hecho es señalado como el detonante de la primera Guerra Mundial, considerada la Gran Guerra, porque la barbarie fue tanta y tan profunda, que llevó a pensar que algo así no se volvería a repetir. Lamentablemente, fue una falsa premonición.

Los Juegos Olímpicos de Sarajevo de 1984 marcaban un destino distinto, lleno de esperanza, por la disciplina de sus deportistas. También por la capacidad administrativa para acoger una cita mundial de tal magnitud.  

No obstante, el 5 de abril de 1992 está marcado en la historia reciente del mundo como el inicio del “Sitio a Sarajevo”, el cual terminaría el 29 de febrero de 1996, cuatro años de vergüenza. ¡Inexplicable! El territorio europeo, que vivió la atrocidad de la Segunda Guerra Mundial, que dejó alrededor de 70 millones de personas asesinadas y destruida buena parte de la infraestructura para la vida, fue testigo mudo, y de alguna manera complaciente, en ese periodo en Sarajevo, con el asesinato de más de 12 mil personas, en su mayoría civiles.

Sarajevo fue rodeada por francotiradores serbios durante 1426 días, los cuales impedían que la población viviera su cotidianidad, como el andar por sus calles para buscar víveres. Se volvió usual ver cadáveres de personas de cualquier edad tiradas en una cuneta. Asimismo, la creación de cementerios en laderas, se convirtió en algo común porque sus familiares no tenían más opción que enterrarlos en esos lugares a quienes eran asesinados por intentar sobrevivir junto a los suyos. Mientras tanto, una auténtica carnicería se materializaba en Srebrenica. En una semana de julio de 1995, a más de 8 mil personas, la mayoría jóvenes, se les trunco la vida.

En Sarajevo las huellas de la violencia siguen presentes. En muchos edificios se ven los agujeros causados por distintas municiones o placas con recuerdos de hechos sucedidos en ese periodo del cerco. Al subir en el teleférico al monte Trebević, se observan lápidas blancas agrupadas en distintos sitios, indicativo de que en ese lugar hay un cementerio.

También, en la plaza de mercado Markale, donde cayó una bomba, que asesinó a 68 personas, hoy sigue ofreciendo a propios y forasteros una diversidad de productos alimenticios para la vida, los mismos que buscaban las personas que murieron ese día aciago. 

En el museo de Historia de Bosnia y Herzegovina se encuentra una gran escultura del Mariscal Tito. Ahí se siente un frío desolador; se encuentran testimonios de materiales usados en la guerra y objetos que pertenecieron a inocentes a quienes les truncaron sus vidas con la violencia exacerbada. Lo anterior contrasta con el bar que está al lado, un homenaje a la vida de Tito.

El hotel Holiday, remodelado, sobre la Avenida llamada “Los Francotiradores”, albergó durante el sitio a gentes de organismos internacionales y periodistas, se convirtió también en una especie de tribuna de la barbarie, hoy guarda exiguas huellas. Muy cerca hay un campus de la Universidad de Sarajevo, la cual tampoco se libró de la crueldad vivida en ese tiempo, así como la legendaria biblioteca “Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina”, también conocida como la biblioteca de Vijecnica. Reconstruida de forma magnifica en lo arquitectónico, recoge en una sala, el proceso de los juicios a los criminales de guerra. Pero la pérdida de más de un millón de libros genera un vacío imposible de llenar.

El Túnel de la Esperanza, construido durante el asedio a Sarajevo, se encuentra a un lado del aeropuerto. Los orificios de los proyectiles en la pared de enfrente de la casa y una Rosa de Sarajevo en el piso, anuncian el contenido de la historia que alberga. Gracias al Túnel fue posible conseguir alimentos para un importante número de pobladores en los momentos más crudos del cerco a Sarajevo.

En distintos lugares hay pintadas de las Rosas de Sarajevo, como memoria de la crueldad. Recuerdan que allí sucedió un hecho de barbarie, pero también es un símbolo de amor y vida. Por su parte, la Llama Eterna, un fuego permanente ubicado en una esquina del centro histórico, está presente para no olvidar a las víctimas, las cuales en su mayoría se pudieron evitar, si la Unión Europea y organismos internacionales como la ONU, hubiesen actuado a tiempo y de manera consecuente con la responsabilidad asignada por los países asociados. 

En la plaza donde se encuentra la Catedral ortodoxa de Sarajevo hay un tablero de ajedrez gigante. Las personas que juegan son aupadas por amigas, amigos y gente visitante. Mientras dura el juego realizan movimientos corporales previos a las jugadas. Parecen estar tomando medidas como los topógrafos de antaño. Luego, al terminar de jugar, en un cajón sin seguro, guardan las fichas de aproximadamente 50 centímetros de altas.

Sarajevo es una pequeña y bella ciudad rodeada por los Alpes Dináricos. En el centro histórico está el antiguo bazar de Baščaršija, donde se alojan pequeñas tiendas con sillas de madera que se doblan, las cuales están ubicadas en la parte externa, son un buen descanso para tomar fuerzas y continuar disfrutando las vistas, sabores y olores que se ofrecen en las callejuelas donde se hallan iglesias y mezquitas en reducidos espacios. Asimismo, ofrece placer cruzarse con rostros de todos los continentes en la diversidad arquitectónica y gastronómica que regentan personas locales de diversas culturas, quienes reciben a sus visitantes con una sonrisa llena de esperanza.

domingo, 17 de marzo de 2024

Galtung, imprescindible

Foto Jornadas Internacionales de Cultura y Paz de Gernika, 2012 
Sentados: Fiachra, Johan Galtung, Jokin, María, Irune, Anna. 
De pie: Andreas, Fernando Alex y Daniel

La disciplina de los estudios por la paz con Johan Galtung (Oslo, 24 de octubre de 1930 – Bærum, 17 de febrero de 2024) dio un salto cualitativo en los años 60, por lo cual es reconocido en los distintos ámbitos de las ciencias sociales y humanas. La articulación que hizo para explicarse desde dos campos distintos -sociología y matemáticas-, complementó la mirada y construcción teórica sobre cómo las actitudes humanas condicionan las relaciones interpersonales, un enfoque que desató des-encuentros. Explicar fenómenos humanos con figuras cartesianas, ayudó a profundizar la comprensión y abordaje de los conflictos que tienen todas las sociedades, sus violencias -cultural, estructural y directa- y la construcción de paz positiva.

Su amplia bibliografía está al servicio de todas las culturas. Dentro de ella destaco el texto Paz por medios pacíficos, porque es una enciclopedia para comprender, desde  Galtung, el por qué se originan los conflictos, cómo se pueden desatar en distintas civilizaciones y cómo se pueden tratar para alcanzar transformaciones mediante la paz. No desde cualquier paz, sino la paz por medios pacíficos, la que acude al reconocimiento de la otra persona, que le respeta su dignidad física y mental. La paz que se teje así haya conflicto. En esa medida crecen mutuamente las partes enfrentadas para transitar a través de la Diagonal de Paz del locus terribilis al locus amoenus.

Galtung, dentro de su personalidad, con exigencias algo extrañas, era un tipo simpático, rápido en sus procesos mentales al responder apoyado en sus expresiones de manos y de movimientos horizontales de su cabeza. 

Recuerdo cuando Galtung fue a presentar el libro Paz por medios pacíficos, editado en el 2003 en castellano por la Red Gernika. En la biblioteca Bidebarrieta de Bilbao, en la mesa central se encontraba junto a María Oianguren Idigoras, directora del Centro de Investigación por la Paz Gernika Gogoratuz y en pleno acto de presentación del libro, se quedó en calcetines y movía sus pies como jugando entre ellos.

También viene a mi mente, cuando en una de sus visitas a Gernika en el 2012, a un compañero de trabajo le tocó quedarse en la puerta del Elai-Alai Aretoa -Teatro-, para que no entrara nadie más, una vez iniciada la conferencia, pues uno de los planteamientos de Galtung, era que sus ponencias debían ser respetadas como un concierto de música clásica; es decir, guardando la solemnidad del silencio, para que todos sus instrumentos fueran escuchados claramente. En esa ocasión un compatriota colombiano le preguntó sobre nuestro conflicto político-armado; Galtung le respondió que mientras el país siguiera tan anclado en el pasado, no se podía transcender, que se debía actuar más pensando en el futuro, sin olvidar el pasado, porque así se ayudaría a jalonar con fuerza los cambios que condujeran a la paz.

Johan Galtung, desde la hermenéutica, con su sabiduría en los estudios por la paz, dejada en tantos textos, será un referente imprescindible. 

¡Un gran maestro! ¡Gracias por siempre!

lunes, 4 de marzo de 2024

¿Florencia amazónica?

Hasta hoy en Florencia, no existe un mandatario local que se le recuerde por haber creado un proyecto importante de futuro. Esto, sin desconocer que algunos dejaron pequeñas huellas. Sin embargo, ya se borraron. Y no precisamente por las lluvias que afortunadamente suelen ser generosas en el territorio. 

La pregunta que surge para provocar una reflexión ¿Es Florencia una población amazónica? Con lo cual, me atrevo a responder lo siguiente: Por la ubicación geográfica, SÍ. No obstante, por la forma que ha sido construida, NO. Asimismo, porque faltan procesos educativos con identidad. Su urbanización y relación con el entorno están distantes de la riqueza y exuberancia del territorio amazónico.

Por tanto, comparto algunas ideas que quizás pueden ayudar a la transformación de Florencia:

1. Trabajo verde. Que el trabajo esté cerca del lugar de vida.

a. Miradores: En los barrios, Las Malvinas, Ventilador y El Timy.

b. Malecón en las riberas de la quebrada La Perdiz.

c. Empresa e industria limpia – reforestación.

d. Recuperar humedales.

Crear trabajo consecuente con la formación de una población amable y coherente con el lugar en el que está: la Amazonia colombiana.

En ese sentido, los lugares más deprimidos deben ser atendidos con mucha calidad humana e infraestructura. Espacios para andar y ver que, a partir de la estética ambiental, se puede generar empleos a quienes allí habitan. Para conseguirlo, no solo se debe mejorar la infraestructura, también, entre otras cosas, tener en cuenta la atención y educación al cliente en temas ambientales, gastronomía, género y cultura.

Y, que las empresas e industrias locales sean consecuentes con lo ambiental. Quizás una de las mejores proyecciones económicas, es aquella que se desarrolle cuidando sus entornos de bosques y aguas. Por ejemplo, ¿Cuántas hectáreas reforestarán?, ¿Cómo garantizar que la carne que se consume o exporte proceda de fincas que no han deforestado, o mejor, que han reforestado? 

2. Ampliar opciones para la movilidad

a. Terrestre

b. Acuática

c. Aérea

La movilidad terrestre intra-urbana es el cuello de botella de muchas ciudades grandes, medianas, o pequeñas como Florencia. Pero no solo el problema es interno, también está con las poblaciones limítrofes:

-Terrestre: Organizar mejor las calles, demarcarlas y pavimentarlas con buenas técnicas. Acondicionar andenes y pasos de cebra para la movilidad de todas las personas. Esto, con el concurso de propietarias-os de negocios y viviendas. Y, tanto al interior de Florencia como con las poblaciones aledañas, Morelia y La Montañita, construir carriles para bicicletas.

-Acuático: Dar la cara al río. Construir un puerto moderno, con identidad Amazónica, sobre el Orteguaza, para mejorar el transporte fluvial de personas, víveres y productos agrícolas. Asimismo, para la pesca deportiva con embarcaciones impulsadas por remos y para actividades de juegos tradicionales de las poblaciones indígenas.

-Aéreo: Crear una red departamental de este servicio a lugares como Solano centro poblado o Araracuara, San Vicente del Caguán y el Bajo Caguán, para conectarlos mediante líneas aéreas con pequeñas aeronaves, de tal manera que sea fluida la movilidad, y a su vez más limpia, con precios accesibles y/o subsidiados para quienes vivan en esos lugares.  

-Cable aéreo: Facilitar la movilidad al barrio Las Malvinas, donde habita un importante porcentaje de población, que además tiene las mejores vistas de la ciudad.

3. Ambiente

a. Agua potable

b. Aguas residuales

La reforestación es una base fundamental. Sin embargo, otros procesos educativos y técnicos son esenciales para buscar las rutas para cuidar las afluentes y proveer agua potable a algunos centros urbanos del interior del país, y además obtener retribución por ese recurso y servicio. 

Por otra parte, sería importante entregar aguas residuales tratadas al resto de la Amazonia colombiana y brasileña. Para lo anterior, no solamente se debe hablar con el gobierno nacional y entidades del orden internacional para que la agenda que se acuerde tenga respaldo concreto, sino también, con el Gobierno de Brasil. País que se beneficiaría directamente al recibir aguas más limpias en sus afluentes.

4. Educación / Cultura

Procesos que fortalezcan la identidad de la población que habita el territorio, tales como los temas étnicos, ambientales y de convivencia deben estar en el currículo de la educación básica y media. También el desarrollo de asignaturas electivas, cátedras u otros espacios académicos en las universidades con presencia en el municipio, con el fin de fortalecer la formación, pero, sobre todo, poner en práctica los conocimientos para el mejoramiento de las condiciones de vida cotidiana. Por ejemplo:

-Educación étnica sobre la relación con el territorio. Acercarse a la cultura, la lengua y costumbres de los pueblos ancestrales locales, para mejorar la convivencia intercultural y ambiental. 

-La Universidad de la Amazonia, debe ser para todo el territorio amazónico y para todos los pueblos que allí habitan. Estudiando la dimensión de la crisis ambiental mundial, donde la formación, la investigación y la extensión universitaria tengan la profundidad y proyección que requiere el momento histórico de retos y cambios. 

-A través de las artes, estimular la creatividad y estética del territorio, fortaleciendo así la necesidad de conservar el entorno, pues hace parte de la belleza natural imprescindible para la vida y la cultura de paz.

-El Curiplaya (playa dorada), convertirlo en un espacio intercultural de Florencia. Donde se albergue un museo moderno e interactivo sobre la Amazonia y que además ofrezca a sus habitantes y visitantes cultura, recreación, ocio y diálogo en medio de un buen café y alimentos de la región.

5. Deportes

La juventud requiere espacios de crecimiento personal y colectivo. El deporte es la mejor ventana para fortalecer la disciplina y el bienestar.

Respaldar a los grupos de personas e individuos que realizan deportes de manera recreativa o competitiva para mejorar sobre todo su bienestar que fortalece los músculos del cuerpo y mente, que, además abren camino para unir a los pueblos.

La identidad de los pueblos también se respalda con los deportes tradicionales. En ese sentido, dar espacio para que se desarrollen y ayuden a todos los habitantes a apropiarse de aspectos de la cultura en proceso de perderse.

6. Pueblito Caquetá o Amazonia

San Antonio de Atenas -SAA- es un lugar idóneo para crear un pueblo, no solamente turístico, sino de vida cotidiana, que dé ejemplo de cultura ambiental, de convivencia, de desarrollo económico, usando apropiadamente el entorno.

En SAA, ofrecer espacio a todos los pueblos originarios que se encuentran en el Caquetá (ideal sería de la Amazonia), para que construyan malokas y tambos, los cuales se conviertan en espacios de reflexión y aprendizaje de la cosmovisión milenaria de esos pueblos, entre otras cosas, de cómo se han relacionado de manera respetuosa con la naturaleza.

La agenda de acción y procesos debe ser del tamaño de los sueños de quienes habitan y amamos la Amazonia. La gente que habita Florencia, así como quienes están al frente de la administración municipal y departamental, tienen una responsabilidad histórica con la Amazonia colombiana y el mundo. Si la asumen con inteligencia y transparencia, las nuevas y viejas generaciones lo sabrán reconocer.

¡Es momento de actuar de manera coherente para que Florencia sea realmente amazónica!